Monday, August 29, 2005

Hey, llevo un corte de pelo totalmente Z!

Hoy he caído en la cuenta, súbitamente, de que aún no le he dedicado ningún post a Poppy Z. Brite, que a pesar de la escasez de su obra que ha podido caer en mis manos (por ahora), es posiblemente la escritora más relevante que he conocido nunca.

(Inciso 1: Sí, me he cortado el pelo y se parece a como lo lleva Poppy en la foto que aparece en mi terrorífica edición de El alma del vampiro, que en este caso se llama La música de los vampiros. Es terrible cortarse el pelo así porque es un corte increíblemente típico en las gothgirls, sin ir más lejos P lo lleva igual, y me jode que alguien llegue a pensar que la estoy imitando, al fin y al cabo bastantes imitadoras tiene ya la chica xD De todos modos, que sepáis que ese corte ya me gustaba cuando se lo vi a Justine Frischmann hace un montón de tiempo, aunque ella no llevaba flequillo, de acuerdo. En cualquier caso, me recuerda a Poppy y eso me hace ilusión! :D

Inciso 2: Sí, ya sé que mi orden de posts no tiene ningún sentido, porque se supone que debería hablaros de cómo fue mi viaje a Madrid, pero mucho me temo que voy a evitar todo tema que conlleve irremediablemente hablar de R y de su irresistible encanto, ya que sé que me voy a pasar con las babosadas y voy a dar bastante asquito ^^ Tal vez en otro momento que me encuentre menos estúpida hablaré de lo de Madrid. Además, qué leches, esto no es un diario propiamente dicho y puedo hablar de lo que me dé la gana! :P)

Bueno, pues eso, que voy a hablaros de Poppy Z. Brite. Ya la mencioné hace mucho tiempo, en un post que escribí hace cerca de un año, ya que por entonces quedé con una chica de Comunidad Oscura que iba a pasarme unos relatos cortos de la susodicha enfermiza autora.

La verdad es que durante años (bastantes años, de hecho) lo único que había leído de Poppy era La música de los vampiros, pero os puedo asegurar que aquello ya fue suficiente para convertirla en uno de mis personajes a adorar, ya que literalmente me cambió la vida. Aunque yo por entonces no estaba especialmente integrada en el rollo goth (de hecho todavía faltaba bastante tiempo para que me interesase muy activamente en ello), ese libro consiguió pulsar todas mis teclas de oscuridad y perversión. Me parece totalmente sublime, y ya sé que tal vez literariamente no es ninguna obra maestra, y que algunos de sus personajes son tan estúpidos que de encontrarte a alguien así en la vida real no se te ocurriría otra cosa que pegarle una hostia, pero lo cierto es que me leí el libro por primera vez cuando tenía 14 años, y supongo que era la edad ideal para que me marcase. O no, no sé, realmente no sé qué habría pensado si me lo hubiese leído con mi edad actual, pero intuyo que no habría significado lo mismo. De hecho, lo he releído infinidad de veces desde entonces y las últimas de ellas tuve que ir reconociendo que como obra es bastante más mediocre de lo que me había parecido en un principio, y que ciertos pasajes que me habían marcado en su día no eran para tanto, pero no sé, sigue teniendo algo irresistiblemente magnético, algo que hace que sea mi libro, por excelencia, y que sea capaz de releerlo una y otra vez sin cansarme.

Objetivamente, hay que reconocer que reúne bastantes ingredientes clave para que un libro me encante: vampiros, ambientación siniestra y personajes tormentosos y perversos. Me gusta mucho la literatura de vampiros en general, pero creo que este libro me gusta especialmente porque es de los pocos que he leído que plantean una visión de los vampiros tan despreocupadamente cruel, y además tan cercana a lo que podría ser la vida cotidiana de cualquiera. No es una historia bonita de vampiros, ambientada en el siglo XVIII, con personajes embriagadores de los que no podrías evitar enamorarte (aunque posiblemente querría violar a Zillah :D). Es una historia ambientada en nuestros días (vale, sí, en la década de los ochenta, pero eso sólo contribuye a aumentar su atractivo!), con personajes que todos podríamos identificar con nosotros mismos o con alguien que conocemos (y me he dado cuenta de un detalle curioso, y es que cada vez que lo he leído me he sentido identificada con un personaje distinto. Con 14 años adoraba a Nada, que si bien me sigue pareciendo interesante, hay que reconocer que no es más que un clásico adolescente goth de lo más quejica; y sin embargo más adelante fui adorando a Christian, a Fantasma..., incluso a Ann), con textura de videoclip (cosa que me encanta, con esas escenas en clubs nocturnos, esas alusiones musicales y ese ritmo desenfrenado y tal vez un poco absurdo. Se podría hacer una peli increíble!), violencia explícita y un intenso contenido sexual. Todo junto forma un combinado totalmente explosivo, que engancha terriblemente y que, como dice no me acuerdo bien quién comentando la novela en el reverso de mi edición, hace que no puedas olvidarte de lo que has leído hasta bastante tiempo después de haber apurado la última página.

No conozco a demasiada gente interesada en Poppy Z. Brite, y mucha de la que conozco y que ha leído la obra la considera bastante prescindible, por no decir abiertamente horrible. Pero casi todos aluden a su calidad, cosa que para mí, y no me avergüenza decirlo, nunca ha sido directamente determinante a la hora de que algo (una peli, un libro, whatever) me guste. Y eso es algo que R comparte conmigo y que a mí me encanta, porque no hay mucha gente que lo entienda :)

Como he dicho antes, durante años La música de los vampiros fue lo único que leí de Poppy Z. Brite, hasta que quedé con esa chica a través de Comunidad Oscura y pude leer El sexto centinela y Essence de Rosé, pudiendo comprobar gustosamente que no estoy ante el típico caso de cuando sólo te gusta una obra de determinado escritor. Poco tiempo más tarde, y como también expliqué en otro post, encontré en Discoplay una edición baratísima de El arte más íntimo, libro que llevaba siglos buscando, además de por ser de Poppy, también por ser el favorito de Brian Molko :P Y no me defraudó en absoluto, también me enganchó muchísimo y lo devoré en un tiempo récord (si bien tampoco es muy largo), aunque debo reconocer que será complicadísimo que cualquier otro libro llegue a marcarme del mismo modo que La música de los vampiros.

La primera vez que indagué en la página web de Poppy, debo reconocer que me decepcionó un poco. Supongo que inconscientemente había estado esperando encontrarme con una encantadora damita pseudogoth y adorable, pero por contra me encontré con alguien bastante borde, capaz de contestar del modo más descorazonador las preguntas de sus desgraciados fans. Pero bueno, la verdad es que eso ahora me da lo mismo. No soy de esas personas que dejan de admirar a un personaje sólo porque sea antipático, al fin y al cabo me interesan sus obras y no ella misma (y no, no es una igualdad, ni mucho menos), y no creo que tenga la suerte o desgracia de llegar a conocerla en persona o llegar a interactuar con ella lo suficiente como para que su bordería me resulte directamente molesta :P

Bueno, plasmada mi ración de frikismo vampírico de hoy, os dejo ya. Y ya estáis tardando en leeros el libro, todos aquellos que no lo hayáis hecho (que me temo que seréis muchos ^^U).

Hasta luego, sed felices y malvados!

Friday, August 19, 2005

Angel Heart

Hola :)

Pues tal y como vaticiné, al final ayer no hice ni la mitad de las cosas que quería hacer. Sin embargo, lo que sí hice (y debo reconocer que si no continué posponiéndolo fue porque ya me daba vergüenza que J no parase de preguntarme ^^) es ver El corazón del ángel. Y sí, tal y como pensaba J, me ha encantado. Desde aquí se la recomiendo a toooodo el mundo. Ale, ya estáis tardando en verla!

Lo cierto es que tiene tres ingredientes principales que son los que iban a determinar que me encantase: Lucifer, vudú y final inesperado. Bueno, lo del final inesperado es algo relativo, realmente una vez lo ves te das cuenta de que tenía que acabar así y que hay varias señales a lo largo de la película que te avisan del camino que van a tomar las cosas. Pero es el típico final que ves claro una vez termina la película, pero que mientras la estás viendo no tienes ni idea de por dónde va a salir.

No es por quedar super goth ni nada de eso (xD) pero la verdad es que todo lo que tenga que ver con Lucifer (Satán, el Demonio, Belcebú, bla, bla, bla) me apasiona. Y a pesar de que me fascina la maldad (en el sentido que ya expliqué en el post sobre el amor y la crueldad, es decir, la maldad como contraste con la inocencia, la maldad como algo que todos llevamos dentro y que casi siempre ejerce una atracción irresistible en nosotros, aunque nunca o casi nunca lo reconozcamos), lo cierto es que Lucifer me fascina no ya como lo que simboliza, sino como personaje carismático en sí mismo. Además (y nos ponemos religiosos), alguna que otra vez he afirmado que si tuviese que decantarme por alguna religión (cosa que no he hecho nunca hasta ahora, y no creo que lo haga), sin duda alguna sería por la satánica, porque contrariamente a lo que piensa mucha gente, los satanistas no defienden la maldad, sino simplemente la libertad. He leído algunos pasajes de la Biblia Negra de La Vey, y si bien es absurdo tomar dicho escrito como modelo de comportamiento, y mucho menos como escrito sagrado, hay que reconocer que estoy totalmente de acuerdo con varios de sus principios, porque básicamente aluden a que cada cual tiene que hacer con su vida lo que le resulte más conveniente, sin prejuicios morales absurdos como los que siempre nos intenta meter en la cabeza la religión católica. Y es que yo sencillamente paso de vivir mi vida traumatizada por todas esas cosas que se supone que no debería hacer y que me convierten en una chica mala que irá al infierno. Además, si no tenemos ni idea de lo que nos espera después de la muerte, ¿qué sentido tiene dedicar tu vida a cómo se te va a juzgar en ese preciso momento? ¿Qué diablos (y nunca mejor dicho) pensará una persona que haya pasado su vida intentando no hacer nada en contra de lo que le dicta su dios, si en el momento de pisar el Más Allá se encuentra con que no hay nada (o al menos nada de lo que pensaba encontrarse)? No sé, está claro que para todo el mundo existe, de un modo bastante claro, un concepto de lo que supone el bien y de lo que supone el mal... Pero si yo sé que no debo ir por ahí aplastando cráneos ajenos con una maza, no es precisamente gracias a la religión, sino simple y llanamente debido a ciertos principios éticos y de convivencia que todos seguimos en mayor o menor medida, porque si no la existencia en este mundo sería literalmente imposible (y de hecho ya funciona lo suficientemente mal como para poder llegar a dicha conclusión tranquilamente). Sin embargo, y si no hablamos de aplastar cráneos, sino simplemente de liberarse de ataduras morales absurdas (tales como: ohhh, no hay que sucumbir al pecado de la carne! xD, por ejemplo), yo desde luego prefiero ser una chica mala e ir al infierno. Además, todo el mundo sabe que el infierno es un lugar más divertido y donde se escucha mejor música :P

Vaya, quería hablar de más cosas, pero me temo que no va a ser posible, se me ha hecho un poco tarde y todavía tengo que ducharme y acabar de preparar la bolsa para irme a Madrid esta tarde :)

En fin, sed malvados, ya sabéis. Hasta luego!

Thursday, August 18, 2005

Here I am again

Hola, criaturillas.

En fin, ya he consumido la mitad de mis vacaciones, y eso es algo que no me gusta nada. Es horrible, realmente nos pasamos la mitad de nuestra vida ansiando disfrutar de nuestro tiempo libre, y luego es el que más rápidamente se quema, precisamente debido al ansia que tenemos de disfrutar de él. Yo soy la típica que puede pasarse la semana entera deseando que llegue el viernes, y sin embargo el fin de semana son sólo dos días, mientras que los laborables son cinco, es bastante irónico. Con las vacaciones pasa a una escala un tanto mayor, podemos estar meses planeándolas, y sin embargo luego se esfuman como si nada, y por supuesto, automáticamente comenzamos a organizar las próximas, el próximo puente, la Navidad, lo que sea, y vuelta a empezar. Ah, qué existencia más miserable xD

Además, en mi caso particular, cuando llegan las vacaciones, hay tantísimas cosas que quiero hacer, que casi me causa un estrés comparable al que suelo tener en el trabajo. Y no me refiero a que me tenga que ir de viaje o a tener una vida social mucho más activa que el resto del tiempo. Precisamente me refiero a cosas que me apetece hacer sola, como por ejemplo leer más, ver todas las pelis que tengo pendientes, actualizar mi pobre blog, dedicar más tiempo a escuchar música, continuar con mi novela o con cualquier proyecto literario... De hecho, es por eso por lo que no me gusta organizar viajes prolongados durante las vacaciones, me gusta viajar pero sólo el tiempo suficiente para que me reste bastante tiempo para estar conmigo misma, es algo que necesito y que echo mucho de menos cuando trabajo, y especialmente cuando trabajo todo el día. Joder, lo que daría por tener un horario sólo de mañanas, como en verano, sólo con eso ya sería enteramente feliz. Pero normalmente salgo de currar a las 18.30 h, y si bien no es demasiado tarde, ya se come mucho más tiempo.

Así que hoy me he propuesto hacer muchas cosas (de las que seguramente al final acabe haciendo sólo una pequeña parte), tengo que acabar de leer los cómics que me pasó R, tengo que ver El corazón del ángel, que me dejó J, tengo que terminar el embrión de primigenio embotellado para llevárselo a A, quiero escribir algunas páginas de la novela o comenzar con esa historia que se me ocurrió y que todavía no he abordado... En fin, espero que me cunda! :)

Y mañana me voy con R a Madrid, a ver el piso de A y R3 (Dios, cuántos R xD), espero poder visitar muchas tiendas frikis y a ser posible alguna goth. De hecho, hay otra cosa que debo hacer hoy y es pensar qué modelitos me llevo por si salimos por algún antro oscurillo (vaya, qué frívolo ha quedado ese comentario).

Por cierto, ayer R y yo hicimos un mes ^^ Pero como sigo intentando que la estupidez que domina mi vida no se traslade totalmente a esta página, no voy a hablar extensamente de ello, excepto para decir que ha sido el mejor mes en mi vida en muuuucho tiempo (diría que el mejor en general, pero podría quedar excesivamente exagerado!).

Bueno, pues os dejo ya, personajillos, pasadlo bien, sed felices y malvados!

Tuesday, August 09, 2005

Invadida por la estupidez

Hola, criaturillas.

Llevo unos cuantos días queriendo postear algo (lo que sea, eso da lo mismo), y el caso es que si no lo hecho ha sido únicamente porque sabía que sería inevitable acabar reflejando parte de la absoluta estupidez que me está invadiendo últimamente. Y no me refiero a que haya tenido que aguantar a mucha gente estúpida. No. Me refiero a que yo estoy estúpida. Y no veáis cómo me alegra el estar ya por fin de vacaciones, porque empezaba a temer que dicha estupidez acabase provocando alguna metida de gamba importante en la oficina. Ahora tengo por delante tres semanas de vacaciones, que imagino que serán suficientes para, si no superar la estupidez (cosa que ya doy por hecho que no va a suceder), sí al menos aprender a dominarla :)

Supongo que es lo que tienen los comienzos de las relaciones, que te dejan auténticamente gilipollas durante un tiempo, es decir hasta que el subidón se pasa y comienzas a sentirte de nuevo como un ser humano más o menos normal y corriente (y digo más o menos porque en verdad, yo pocas veces me siento normal corriente, independientemente de las circunstancias). El caso es que ahora estoy sumida de lleno en ese estado de total y enfermiza euforia, ese estado que te provoca auténtico vértigo y que casi te hace sentir como si hubieses perdido la razón. Joder, es realmente embriagador. Y desearía que fuese así para siempre, si no fuese porque si efectivamente durase para siempre, acabaría muriéndome. Si ya dicen los científicos que la fase de enamoramiento como tal se acaba pasando porque si no todos acabaríamos volviéndonos locos. Creo que puedo dar fe de ello.

Bueno, no quiero ser excesivamente babosa, espero poder escribir algo más sobre cualquier otra cosa mañana, o cualquiera de los días más o menos ociosos de los que voy a poder disfrutar (a pesar de esos dos viajecitos que me esperan), pero ahora mismo creo que soy incapaz! Y tampoco quiero hablar mucho de R, no ya por los motivos que expuse anteriormente en otro post (y el caso es que él aún no ha visitado la página), sino porque me sentiría un tanto mezquina, como si estuviese dedicándome a hablar de lo emocionada que estoy y de lo que mola nuestra relación aún recién nacida con el único y vil propósito de hacer entender a todo el mundo q las cosas me van bien y que quiero pregonarlo a los cuatro vientos para poner los dientes largos a todo el que pase por aquí. Y ésa es una actitud que a mí misma me saca bastante de quicio cuando puedo verla en los demás, así que mejor no hacerlo ^^

En fin, seres, os dejo por ahora. Sed felices y malvados, hasta luego!

Monday, August 01, 2005

Love & Cruelty

Hola personajillos.

Para vuestra información, el post de hoy creo que va a ser de esos que me salen en días especialmente oscurillos y vampíricos. Claro que no es de extrañar teniendo en cuenta que acabo de leerme el primer tomo de La sonrisa del vampiro, de Suehiro Maruo (y por supuesto, por cortesía de R, ¿quién más iba a dejarme cómics tan sumamente enfermizos?), y estoy en pleno estado de efervescencia vampírica, ese estado que siempre me provoca acabar de leer y/o ver algo directamente relacionado con vampiros (y sí, ya sé que mi estado natural de cada día no dista mucho de dicha efervescencia!).

Bueno, no pienso destrozar el argumento del cómic, porque no es plan. Yo odio que me destrocen el argumento de las cosas, así que no me gustaría que si alguno de los escasos lectores que se pasa por aquí en algún momento de su vida ha sentido algún interés hacia La sonrisa del vampiro, quisiera matarme por bocazas. Así que no lo voy a hacer, y además, aunque este post esté motivado por el cómic, en realidad no es de él de lo que quería hablar.

En realidad, de lo que quiero hablar es (como reza el título) del amor unido a la crueldad. No sé, es que de pronto he caído en la cuenta de que, cuanto más retorcida y diabólica resulta una relación (en la ficción, al menos, ya que en la vida real no suelo verme envuelta en situaciones tan terroríficas!), más absolutamente romántica me parece. Me ha ocurrido leyendo el cómic, que, como toda historia de vampiros (y es lo único que voy a desvelar, pero porque no supone nada nuevo) lleva implícita su historia de amor. Y es que, de verdad, yo creo que soy una persona bastante ñoña, en el sentido de que el amor, como concepto y como fenómeno, me parece de las cosas más importantes y relevantes de este mundo. No en vano, el 90% de mis escritos hablan en algún momento del amor (es algo así como las pelis, que vayan de lo que vayan siempre tienen algún besito y/o escena vil por medio!), pero es que no puedo evitarlo, es algo que me fascina. Soy super romántica y super ñoña y lo sé. Pero el caso es que me encanta que haya ingredientes retorcidos de por medio. Ya mencioné en ese post que escribí poco después de ver El fantasma de la ópera que me fascina el fenómeno de relación amorosa entre ser-inocente y ser-malvado, por el tema del morbo que siempre despierta la maldad y el modo en que puede perfectamente pasar por encima de todo sentido común e inocencia. Además, me fascina porque realmente creo que en la vida real todo eso ocurre del mismo modo. Cuando te enamoras, creo que esa parte totalmente irracional y temeraria que todos tenemos dentro decide de pronto despertar y tomar las riendas. Es por eso por lo que el amor, además de super bonito, es un sentimiento increíblemente destructivo y que puede hacernos sufrir más que cualquier otra cosa. Pero ahí radica su belleza, en realidad. O más que belleza, yo diría poder. Y no sé, el caso es que me resulta un poco enfermizo el ser tan ñoña pero tan retorcida al mismo tiempo. A veces pienso que hay determinadas escenas retorcido-románticas que aparecen en mi famosa novela eterna (y no voy a hablar demasiado :P) que no me importaría en absoluto protagonizar, a pesar de su absoluto retorcimiento. Claro, el tema es que de normal no puedes ir por ahí diciendo estas cosas porque todo el mundo te mira demasiado mal :) Pero es que realmente creo que la crueldad, combinada con una elevada dosis de romanticismo, puede resultar realmente embriagadora.

Nota aclaratoria: No, no me va el sado xD Cuando digo crueldad o retorcimiento no me refiero precisamente a eso. Aunque el bondage es interesante, sí :P

Bueno, no me extiendo más, creo que estos posts absurdos es mejor no explotarlos en exceso!

Hasta luego, sed felices y malvados!